Senegal
En mayo de este año se distribuyeron trescientos cincuenta Ollas Solares en 20 aldeas de la región de Kaolack, en la frontera con Gambia. Las sesiones de capacitación se llevaron a cabo bajo un sol brillante, lo que permitió que se cocinaran dos platos en el mismo día. La capacitación incluye información sobre lo que se puede cocinar en la Olla SolarMR más las ventajas de la cocina solar, y se dio una explicación de los elementos que componen la Olla Solar. Se hizo hincapié en la manipulación y el almacenamiento de los reflectores de cartón. En cada pueblo una mujer fue seleccionada para servir como punto de contacto para responder a las preguntas de aquellos cocineros que apenas comienzan a utilizar la energía solar para cocinar. Cada persona que actúa como punto de contacto puede pedir ayuda al entrenador regional para cualquier tipo de apoyo, o para obtener respuestas que ellas mismas no pueden proporcionar.
Estos hornos solares son parte de una iniciativa de 2.000 Ollas Solares en el Senegal. Anteriormente, se distribuyeron 1.000 Ollas Solares en la región de Thies en el oeste de Senegal. Se anticipa que el resto de las Ollas Solares serán distribuidas en la región de Touba, en el centro de Senegal, durante los próximos meses.
Camerún
Se impartieron cursos de capacitación en tres ciudades en el norte de Camerún, Gobo, Marúa, y Garuay, como parte de un proyecto de 150 Ollas Solares. A pesar del cielo nublado durante el entrenamiento en Gobo, se pudo cocinar una torta y salsa de tomate en 2.30 y 3.30 horas respectivamente. Los participantes en Gobo ya han compartido sus conocimientos de cocina solar con veinte de sus compañeros. Los participantes en Gobo también están usando estufas de uso eficiente del combustible para cocinar por la noche o cuando llueve. Este esfuerzo se basa en un proyecto piloto de veinticinco Ollas Solares llevado a cabo en Marúa, Camerún en 2008.
Publicado: Verano 2009
Información de Fondo: Malí y Gambia

El ingreso bruto doméstico per cápita en Malí coloca a este país entre las diez naciones más pobres del mundo. El noventa y cinco por ciento de la población de Malí y Gambia usa leña como combustible para suplir sus necesidades diarias, especialmente para cocinar alimentos. La dependencia en la leña causa un enorme impacto sobre el medio ambiente, la economía y la salud de la población.
El ochenta por ciento de Gambia se veía cubierto por densos bosques y arboledas en los años 1940. Hoy en día apenas queda el 8%. De la misma manera, en Malí, se están cortando árboles veinte veces más rápido de lo que se están reemplazando. No hay disponibles fuentes de combustible de bajo costo, y a medida que los bosques desaparecen la vida de los habitantes que dependen de la leña para cocinar se hace cada vez más dificultosa.
Por ejemplo, las mujeres y las niñas que son responsables de procurar leña deben cada vez alejarse más de sus hogares a medida que la leña se hace más escasa. Esta tarea exige un esfuerzo de muchas horas y disminuye las oportunidades de asistir a la escuela y de participar en actividades que produzcan ingresos. En otras regiones ya no es más posible recoger leña. Las familias en esas regiones pueden llegar a gastar hasta la tercera parte de sus ingresos anuales en leña, o en gas, o en ambos.
Además del impacto negativo sobre el medio ambiente y el impacto económico de la dependencia en la leña, las mujeres y los niños sufren de problemas de la salud causados por cocinar dentro de cocinas pequeñas y totalmente cerradas que muchas veces carecen de ventanas o de otro tipo de ventilación. Los hornos para cocinar emiten humo tóxico, lo que se conoce con el nombre de Polución del Ambiente Interior. Cada 20 segundos, una persona en el mundo perece a causa de la polución interior.
Para aliviar el impacto sobre el medio ambiente y mejorar la calidad de vida, SHE está haciendo esfuerzos para introducir la Olla Solar en varios países africanos. |